Viernes 21 de Enero de 2011 – Sala La Riviera – Madrid El pasado viernes 21 de enero ACCEPT volvían a la Península Ibérica para presentar su disco de reunión "Blood Of Nations".
Era obvio que la acogida fue mucho mayor que en su visita de mayo, breve periplo en el que presentaron a su nuevo cantante Mark Tornillo y que apenas congregó a 400 personas en la capital. No obstante, las buenas críticas recibidas y la grata impresión causada por el grupo en ese mencionado concierto se vieron reflejadas en la asistencia el pasado viernes.
La reticencia del público por ver a ACCEPT sin su cantante original Udo Dirkschneider había, si no desaparecido, quedado aparcada para dar al menos una oportunidad al quinteto en esta nueva etapa.
La velada la abrían STEELWING, un nuevo grupo sueco que se estrenaba discográficamente hace unos meses con un debut titulado "Lord Of The Wasteland" publicado por Nuclear Blast. El disco me pareció bastante ramplón, y en directo, sin sonar mal y teniendo una buena puesta en escena, me reafirmo en mi opinión, es un grupo soso, repetitivo y lo más importante, carente de temas que puedan llamar la atención y llegar al gran público. Sinceramente creo que la única credencial de este quinteto para acceder a esta gira ha sido ser compañeros de sello de ACCEPT, ya que habiendo bandas como ENFORCER, CAULDRON, BULLET, WHITE WIZZARD, IN SOLITUDE, STRIKER, RAM, WOLF, IRON FATE o incluso los madrileños STEEL HORSE, estos suecos se quedan muy, muy atrás. Las 200 personas que estuvieron al día siguiente viendo a los canadienses STRIKER en Madrid pueden ratificar mis palabras.
Imagino que viendo el creciente interés que vuelve a despertar el Heavy Metal más clásico, y siguiendo el ejemplo de sellos como AFM, Earache, Massacre o Century Media, Nuclear Blast ha querido también su opción en esta nueva ola de bandas, el problema es que llegan un poco tarde y aún así, podían haber investigado un poco más porque tanto STRIKER como STEEL HORSE, las dos bandas sin un sello potente a sus espaldas de las que he mencionado arriba, habrían sido una apuesta mucho más interesante.
Volviendo a la actuación, la banda salió con ganas y se les veía con tablas y las ideas claras, pero creo que fallaron en su intento por encandilar a los allí congregados. Siempre es difícil telonear a un grupo como ACCEPT, y desde luego que no fue su fallo que se les quedara grande el cometido, pero cuando se carece de temas, es muy complicado llegar a una audiencia que tiene en su cabeza en el protagonista de la velada. Como en el disco, solo el sencillo "Roadkill (Or Be Killed)" sobresalió dentro de un repertorio anodino y carente de gancho. Soy el primero al que le gustan los grupos con pintas e imagen a la antigua usanza, pero lamentablemente eso no es suficiente y a este grupo le sobran poses y les falta música.
Tras el aperitivo, llegaba el plato fuerte de la velada, los teutones ACCEPT. El repertorio se sabía más o menos y estaba claro que el grupo iba a confiar gran parte de su suerte al nuevo disco "Blood Of Nations", un álbum que contra todo pronóstico, ha tenido un gran recibimiento.
Tanto que los dos primeros temas, "Teutonic Terror" y "Bucket Full Of Hate", sirvieron para abrir la velada y cosecharon una calurosa respuesta. Fue sorprendente y grato a la vez ver como el público disfrutaba con las nuevas composiciones casi tanto como con los clásicos, algo que inevitablemente se vio reflejado en el grupo y en su cantante Mark Tornillo, quien salió más que airoso del papelón que supone sustituir a alguien como Udo.
Tras dejar claras sus intenciones, arremetieron con "Starlight", desatándose totalmente la locura con la sensacional "Love Child" y la tremenda "Breaker", y "New World Comin´" ofreció un leve respiro para coger con ganas "Restless And Wild" y "Son Of A Bitch". A estas alturas, el quinteto tenía ya más que ganada a la audiencia, y tras otra muestra de "Blood Of Nations" con "Beat The Bastards", llegó el primer clásico de la noche, "Metal Heart", el cual no hizo más que reafirmar la comunión ya existente entre público y banda.
A partir de aquí lo que había comenzado como un concierto, se convirtió en un auténtico recital de Heavy Metal incontestable. El grupo se encontraba cómodo y contento en el escenario, y Tornillo sin ser Udo, demostró que puede liderar a ACCEPT sin imitar a nadie o sacrificar su estilo, pero también sin quitarle la identidad al grupo.
La descarga continuó con "Neon Nights", una canción que para mi incomprensiblemente sigue inamovible en el repertorio, y con la representación al sensacional "Objection Overruled" de 1993, "Bulletproof", un buen tema pero que teniendo en cuenta el disco al que pertenece, creo que podía haber sido sustituido por "I Don´t Wanna Be Like You", "Slaves To Metal" o "Sick, Dirty & Mean".
Aunque el concierto no se centró en el material antiguo, si hubo espacio para dos sorpresones, "Losers And Winners", esta menos para los que les vimos en mayo, y la poderosísima "Aiming High", muestra del gran LP que es "Russian Roulette" y para mi uno de los mejores momentos del recital.
"Princess Of The Dawn" y "Up To The Limit" volvieron a encender al respetable, si es que en algún momento se apagó, y tras "No Shelter" y la celebrada "Burning", abandonaron el escenario para prepararse el bis.
A pesar de que prácticamente toda la sala sabía lo que nos esperaba, "Fast As A Shark" fue recibido con toda la emoción que un himno del Heavy Metal como este se merece, comenzando así un broche de oro a una noche de Heavy Metal sin paliativos. Aunque no hizo mella en el público, creo que "Pandemic" no estuvo a la altura de las circunstancias, incluso otro corte de "Blood Of The Nations", el tema título sin ir más lejos, habría quedado mejor, pero con "Balls To The Wall" todos nos olvidamos de esa nimia falla que ni mucho menos mancilló un concierto sobresaliente.
La impresión general creo que fue más que buena, y aunque a todos nos encantaría volver a ver a Udo Dirkschneider de nuevo al frente de los germanos, quedó claro el pasado viernes quien es ACCEPT en realidad. Es cierto que Wolf Hoffmann ha dado la impresión de ser cuanto menos oportunista volviendo ahora después de años renegando, y también que Udo ha demostrado ser un luchador del Heavy Metal nato, pero mientras que el segundo lleva años, concretamente desde que le abandonó el guitarrista Mathias Dieth hace casi dos décadas, grabando una y otra vez el mismo disco, el primero ha demostrado quien dio a ACCEPT su sonido, quien le dotó de sus señas de identidad y quien compuso clásicos inmortales del Heavy Metal. Todo esto unido a la humildad y al buen hacer de Tornillo, a la clase de Herman Frank y a la más que sólida base rítmica que conforman Peter Baltes y Stefan Schwarzmann, hace que no echemos de menos a Udo ni mucho menos.
Aunque debería pensar un par de veces sus declaraciones sobre la música que le ha dado de comer, ha quedado claro que si hay Wolf Hoffmann hay vida, y que está nueva etapa de ACCEPT es muchísimo más que "ACCEPTable" a todos los niveles. Como en mayo, lección magistral que sin duda se perdieron todos aquellos que renegaron del grupo solo por no estar Udo.
Tan solo queda esperar que no la caguen con el próximo disco como hicieron con "Death Row" en su primera reunión.
Texto: Antonio Cerezuela
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