JUDAS PRIEST, MOTORHEAD y SAXON, Coliseum A CORUÑAPara acercarnos al concierto nos subimos al bus universitario donde toda la gente iba de riguroso uniforme (camisetas negras, vaqueros y deportivas)... una señora con cara de susto finalmente opto por no subirse, pero si alguna que otra niña mona para alegrar la vista hasta el final de trayecto

unos 4 minutos XD
Llegamos sobre las seis y media al Coliseum, hacia un día esplendido, de los dos o tres de sol que hubo este mes de julio en Coruña y nos fuimos directos a la barra exterior… Costaba entrar al reciento por el buen tiempo y por las charlas con la gente que hace tiempo que no ves y que siempre encuentras en estas ocasiones… Intercambio de batallitas y quejas sobre lo espumoso de la birra… y que coño que las 7:30 del mes de Julio en España no son horas para que la gente civilizada entre a un concierto de esta categoría en un recinto cubierto.
Y nada, a pesar del sol, con puntualidad inglesa y ajustándose al horario entramos con los Saxon ya empezados.
Buena
organización como siempre, es difícil hacerlo mal en un recinto tan cómodo y bien acondicionado. Una chica mona me corta la entrada y me desea que disfrute del concierto (lo pensé pero no lo dije), la cosa empieza bien o no tanto… ahí delante plantado cual palo de escoba una cara familiar… pone cara de pánico al verme.
- ¿Hola qué tal? Tarda en reaccionar, o me equivoque de tío o el Pedro no me conoce... Balbucea: allí esta Abel. Y allí estaba… alto, esbelto, melena lisa, un poser repartiendo panfletos y pidiendo esa colleja que se tiene merecida a pulso… Nueva cara de pánico. Que negra deben de tener la conciencia estos dos XD para tenerme ese miedo, este no consiguió articular palabra, silencio tenso estilo Tonino, le digo que se me van los colegas y me da otro panfleto sin mediar palabra.
Nos dirigimos a la parte baja de la grada y nada mas sentarnos ya pudimos darnos cuenta de que se respiraba el aire de las grandes ocasiones, esa mezcla inconfundible de los pitillos de la risa y el humo del tabaco lo envolvía todo. No se puede, pero la gente fuma, aunque masivamente bebe.
Azafatas y azafaifos profesionales con su chaquetita verde estaban preocupados de que la gente no grabase con cámaras, los móviles les daba igual… Desde el primer momento se vio que la diferenciación de las entradas entre grada y pista (mismo precio) era una tontería y según quien tocase, o lo lejos que estuviese el bar, la gente iba y venia a su aire. Del precio de la bebida ni idea, pago todo LordNatxo XD y no faltó (6€ el litro de Estrella).
Aspecto del recinto al comienzo de la actuación de SaxonAllí estaban los
Saxon tocando con una claridad de justicia, ya podían haber cerrado un poco las persianas del recinto para dar ambiente, pero no… media pista mirando para el concierto y la otra media para los dos bares de los laterales. Byford se esforzaba por ganar la batalla a la rubia, y desde luego que lo consiguió. No es una banda que siga con entusiasmo, pero tengo que reconocer que el concierto que dieron fue de lo mejor. La formación sonó monolítica, precisos como un autentico reloj suizo y con una compenetración admirable y todo ello sin descuidar para nada la interacción con el público. Al poco rato ya se había llenado el foso (que no la grada) y eran el merecido centro de atención. El sonido desde mi posición era bueno, alto pero claro, la batería atronadora las guitarras potentes y sobre todo un Byford magnifico. Hay que ver de que manera se ganaron a la gente y eso que ser los primeros les perjudico ya que un buen numero de espectadores llegaría pasadas las ocho, es lo que tienen los conciertos en días laborables.

Los cambios de grupo se me hicieron cortos ya que los paseos hasta el bar y los servicios ocuparon bien esos tiempos muertos.
Todo parecía que iría bien, pero la cosa cambio con
Motörhead, tampoco es que sea una de mis bandas de cabecera, pero vamos, aun sin esfuerzo ni atención es una banda de la que acabas conociendo un buen puñado de temas quieras o no. Se puede resumir la actuación en dos puntos: el primero un sonido devastador, con una distorsión tremenda en la guitarra y una especie de acople con la voz que dejaba inaudible la mayor parte del tiempo a Lemmy, y el segundo punto es el de una batería de destrucción masiva.
El sonido era tan malo (siempre hablando desde mi posición) que hasta me costo reconocer alguno de los temas, esta vez se quemaron con la distorsión y lo único que salvo la actuación desde mi punto de vista fue el poder centrarme en el maestro de la batería Mikkey Dee. Eso si que es darle con ganas y buen criterio, fue impresionante presenciar su actuación y que la batería aguantase el evite sin partirse. Pero no sólo dio espectáculo sonoro, animo al publico aun desde el fondo del escenario y además se pudo ver algún alarde circense con el despegue consecutivo de unas 20 baquetas rumbo al techo del escenario.

Como anécdota durante la actuación de Motörhead el abundante personal de la mesa de mezclas llevaba unos cascos tamaño gigante, que no me j... que aquello parecía un box de F1, la próxima vez que pongan un volumen tan insano que regalen tapones de los oídos también para el público.
Vamos con
Judas Priest y un poco con alguno de los detalles de esta “crónica”. No me parece que sea correcto hacer un análisis pormenorizado de los temas, incluso de partes de los temas, a nadie se le mide al milímetro de ese modo, a nadie que no sea Halford quería decir. Sería no disfrutar del concierto, habría que tomar notas constantemente (que igual después de lo larga que fue la noche tampoco es que sirviesen de mucho) perdiendo gran parte de lo esencial, distrayéndose de la diversión, y voy a ser claro, esto no es la temporada de opera, es un concierto de metal. Tampoco hay que confundirlo con un DVD en directo, no es inteligente perder la diversión y no quemar la adrenalina de un momento que no se va a repetir pulsando un botón. Sé que hay gente capaz de detectar que guitarrista falla una nota entre el griterío del público, los saltos, poner los cuernos, pegarle tragos a la garimba y una caladita al canuto, pero no es mi caso, con gran pesar tengo que decir que no estoy entre los elegidos. Dicho esto continuaremos con el carácter general de esta opinión sobre lo acaecido el día de autos.
Según la organización al final se dieron cita unas 7.000 personas, aunque si en el foso caben 4000 y estaba abarrotado, no me acaban de salir las cuentas, ya que en las gradas seguro que había más de 3000 ¿? El recinto no se lleno y el último anillo de grada estaba tapado con lonas. El horario se ajusto bastante a lo programado, una hora cada uno de los teloneros de lujo y dos los Judas, terminando todo sobre la una de la madrugada. El setlist del concierto es el conocido por todos incluidos los vises y por supuesto, también las bromas y anécdotas coincidieron con lo que pude leer sobre el concierto de Madrid. Cambiar la bandera gallega por la de España y lo han clavado, aunque por lo publicado, el escenario en Coruña era de mayor tamaño, fue curioso ver que incluía el guardarropa de Rob en un lateral y no en el fondo.
Aspecto de la grada en la actuación de Judas PriestEl nivel general del concierto ofrecido por Judas Priest fue alto, tengo que decir que mucho mejor de lo que me esperaba. Con el primer tema se despejaron las dudas del común de los mortales sobre el estado vocal de Rob Halford y de si aguantaría las dos horas. Rapid Fire sonó espectacular con todos los niveles de agudos imposibles y la potencia que cabía esperar. En cuanto al sonido, aunque mejoró sustancialmente respecto al de Motörhead, ni de lejos fue el mejor que se escucho en el reciento coruñes.
Harford fue el autentico protagonista de la noche, con más cambios de vestuario que la propia Tarja, había momentos en los que me recordaba al mismo Frank Sinatra, paseándose con un estilo y saber estar que llenaba el escenario. El gran carisma de Rob sólo dejo un pequeño hueco para el hombre desparpajo y amo de la esquina izquierda Richie Faulkner. Pero no sólo estuvo bien en la parte vocal, se le vio disfrutar del concierto (se veía que se estaba gustando) y de la interacción con un público entregado y absorto con el espectáculo.
La puesta en escena muy elegante y alejada de tiempos más barrocos; cambios de fondo en función de los temas, humo, fuego, salida en moto, y sobre todo unos laser muy efectistas que hicieron que no se echase de menos la pirotecnia.
En cuanto al ritmo del concierto fue alto en todo momento, los cambios de vestuario eran rápidos ya que ni tenía que salir de la plataforma y aunque la intensidad bajo en algunos temas según gustos, no aburrieron para nada y se me hizo cortísimo.
En la parte negativa, no me gusto mucho que sólo el público cantase el “Breaking the Law”, parece que era la toma de aire antes de la interpretación con Halford encogido de un “Painkiller” que no me acabo de convencer por lo excesivo de los efectos de eco desde la mesa, aunque la mítica entrada de batería puso a todos los pelos como escarpias.
En el otro lado me parecieron sobresalientes las interpretaciones de: Rapid Fire, Dawn Of Creation, Prophecy, Night Crawler, Turbo Lover, y Living After Midnight (yo de esta no me canso). En un apartado especial apoyada por la puesta en escena “Electric Eye” con el ojo al fondo fue de lo más espectacular y de lo mejor con el fondo industrial de “Rapid Fire”.
La otra parte conflictiva del concierto y que tenía a muchos ya preparados con los cuchillos largos fue la actuación de Richie Faulkner. Pues para mi, aunque muchos se piquen, fue el otro protagonista positivo de la noche y el que ocupo el poco espacio para el lucimiento que dejo el Metal God. Que se cargo solos, que asumió un protagonismo que por galones no le correspondía, que bla, bla, bla... estuvo cojonudo, animando, haciendo poses, actualizando solos, inventando otros, aire fresco fue lo que me pareció. En cuanto a su nivel como guitarrista es mucho decir con una sola escucha, pero pufff, si tiene la cabeza bien puesta sobre los hombros va a dar mucho que hablar.

Tipton muy bien, no asumió el papel de líder en la pareja de guitarras lo que nos dejo un poco descolocados a todos, pero también se le vio enchufado y al final de concierto se porto con el publico bajando al foso.
El señor del bajo en su sitio, supongo que al acabar el concierto lo retiraran con todo lo demás. Vale, vale, algo de movimiento se le vio, confirmamos que esta vivo.
Scott Travis, también me gusto pero vamos se le vio poco, estar al final de las escaleras es lo que tiene.
En general el concierto fue magnifico dejándome un muy buen sabor de boca.